Otitis en perros: síntomas, tratamiento y prevención

Primer plano del oído de un gato, zona clave para detectar otitis, atendida en Clínica Veterinaria Los Robles

La otitis es una de las consultas más frecuentes en las clínicas veterinarias de todo el país, y los perros son especialmente vulnerables a este tipo de inflamación del oído. Detectar a tiempo los síntomas de una otitis canina y seguir el tratamiento adecuado puede marcar la diferencia entre una recuperación rápida y una infección crónica con consecuencias graves.

En la Clínica Veterinaria Los Robles, centro especializado en salud canina y felina ubicado en Santander, atienden a diario casos de infecciones auditivas de distinta gravedad. Con más de 25 años de experiencia y tecnología de diagnóstico avanzada, son un referente en Cantabria para propietarios que quieren lo mejor para sus animales.

En esta guía encontrarás todo lo que necesitas saber: qué es exactamente la otitis en perros, por qué aparece, cómo reconocerla, cuál es el enfoque terapéutico más adecuado y qué medidas preventivas pueden proteger la salud auditiva de tu mascota a largo plazo.

Contents

Qué es la otitis en perros y por qué es tan frecuente

La otitis canina es la inflamación del conducto auditivo del perro. Puede afectar al oído externo, medio o interno, y su frecuencia es notablemente mayor en perros que en otros animales domésticos. Esto se debe, en gran parte, a la anatomía particular del oído del perro.

¿Tu perro se rasca las orejas con frecuencia o sacude la cabeza sin parar? Podría ser otitis. En Clínica Veterinaria Los Robles te ayudamos a diagnosticarlo a tiempo y a elegir el tratamiento más adecuado para tu mascota.

A diferencia del conducto auditivo humano, el canal del oído en los cánidos tiene una forma en «L», con una sección vertical y otra horizontal. Esta estructura dificulta la ventilación natural y favorece la acumulación de humedad, cera y microorganismos.

Anatomía del oído canino: por qué los perros son tan vulnerables

El oído del perro se divide en tres zonas: oído externo, medio e interno. El externo comprende el pabellón auricular y el conducto auditivo, cuya longitud puede variar entre 3 y 10 cm según la raza.

El conducto auditivo externo está recubierto de piel con glándulas sebáceas y ceruminosas. Estas glándulas producen cera de forma continua como mecanismo de protección. Sin embargo, cuando la producción es excesiva o la limpieza natural se ve obstaculizada, el ambiente se vuelve ideal para que bacterias y hongos proliferen.

Detrás del tímpano se encuentra el oído medio, que contiene los tres osículos (martillo, yunque y estribo). Más al interior está el oído interno, responsable tanto de la audición como del equilibrio. Si una infección no tratada avanza desde el oído externo hacia estas estructuras, las consecuencias pueden ser muy serias.

Tipos de otitis según la zona afectada

La otitis externa es la más común. Afecta al conducto auditivo externo y, con un diagnóstico y tratamiento tempranos, suele resolverse sin complicaciones. Es la que con más frecuencia lleva a los propietarios a consultar al veterinario.

La otitis media aparece cuando la infección se extiende al oído medio, generalmente por la rotura o perforación del tímpano. Es más difícil de tratar y requiere un abordaje más específico.

La otitis interna es la forma más grave. Afecta a los órganos del equilibrio y la audición, y puede provocar síntomas neurológicos. Afortunadamente, si se actúa a tiempo en las fases previas, es posible evitar que llegue a esta etapa.

Causas de la otitis en perros: ¿qué la desencadena?

Perro schnauzer recibe caricias en la cabeza, zona clave para detectar síntomas de otitis canina según Clínica Veterinaria Los Robles

Comprender el origen de la inflamación auditiva es fundamental para elegir el tratamiento correcto y prevenir recaídas. Las causas son múltiples y, en muchos casos, se combinan entre sí.

Infecciones bacterianas y fúngicas

Las bacterias y los hongos son los agentes infecciosos más habituales en los oídos de los perros. Staphylococcus pseudintermedius y Pseudomonas aeruginosa son dos de las bacterias más frecuentes, mientras que Malassezia pachydermatis, un hongo levaduroide, es el principal responsable de las infecciones fúngicas.

Estos microorganismos pueden estar presentes en el canal auditivo de forma natural, pero se convierten en problema cuando el ambiente del oído se altera: exceso de humedad, cambios en el pH o debilidad del sistema inmunológico favorecen su multiplicación descontrolada.

Ácaros del oído

El parásito Otodectes cynotis, conocido como el ácaro del oído, es otra causa frecuente, especialmente en perros jóvenes. Produce un intenso picor y una secreción oscura y granulosa que recuerda al poso del café.

Aunque es más común en gatos, los perros también pueden contagiarse, sobre todo si conviven con felinos infectados. El diagnóstico se realiza mediante un examen microscópico de la secreción.

Alergias como causa subyacente

Las alergias son una de las causas más subestimadas de la otitis recurrente en perros. Tanto la dermatitis atópica como la hipersensibilidad alimentaria pueden manifestarse en forma de inflamación crónica del oído.

En estos casos, las infecciones auditivas son una consecuencia, no el problema de base. Por eso, si un perro sufre otitis repetidas, el veterinario debe investigar si hay una alergia detrás. Tratar solo la infección sin abordar la causa raíz conduce inevitablemente a recaídas.

Cuerpos extraños y otros factores físicos

Las espigas de gramíneas son uno de los cuerpos extraños más peligrosos que pueden introducirse en el oído de un perro, especialmente en primavera y verano. Su estructura con microgancho facilita que penetren profundamente y perforen el tímpano si no se extraen a tiempo.

Otros factores físicos que favorecen la otitis incluyen el exceso de pelo en el conducto auditivo, una producción elevada de cerumen y la humedad acumulada tras baños o actividades acuáticas. Por eso los perros que nadan con frecuencia tienen mayor riesgo de desarrollar lo que se conoce coloquialmente como «oído de nadador».

Trastornos hormonales y factores predisponentes

Condiciones como el hipotiroidismo o el hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing) pueden alterar la composición de las secreciones del oído y predisponer al perro a infecciones recurrentes. En estos casos, el tratamiento de la enfermedad hormonal subyacente es imprescindible para controlar la otitis.

Las razas con orejas péndulas —cocker spaniel, labrador retriever, basset hound— o con abundante pelo en el canal auditivo —caniche, schnauzer— presentan una predisposición estructural que requiere una higiene auditiva más frecuente y controlada.

Síntomas de la otitis canina: cómo reconocerla

Veterinario de Clínica Veterinaria Los Robles revisando las orejas de un beagle para detectar síntomas de otitis canina

Detectar pronto las señales de una infección auditiva es clave para evitar que progrese. Los perros no pueden decirnos lo que sienten, por eso es importante que como propietario conozcas los indicadores más habituales.

Señales externas y comportamentales

Los primeros síntomas suelen ser bastante evidentes si se observa al perro con atención:

  • Rascado persistente de una o ambas orejas con las patas traseras.
  • Sacudidas frecuentes de cabeza, especialmente al levantarse o tras el descanso.
  • Inclinación lateral de la cabeza hacia el oído afectado.
  • Frotar la cabeza contra el suelo, los muebles u otras superficies.
  • Signos de dolor al tocarse la zona auricular o al intentar abrirle la boca.

Cualquiera de estas conductas, si se repite con frecuencia, debe alertar al propietario. No siempre indican otitis, pero sí justifican una revisión veterinaria sin demora.

Cambios físicos visibles en el oído

Además de los cambios de comportamiento, en el propio oído pueden apreciarse alteraciones físicas. Al inspeccionar el pabellón auricular, es posible observar:

  • Enrojecimiento e inflamación del conducto auditivo externo.
  • Secreción de aspecto y color variable: marrón oscuro (habitual en infecciones fúngicas), amarillo-verdoso o purulento (en infecciones bacterianas).
  • Mal olor intenso y persistente procedente del oído.
  • Costras o restos oscuros similares al poso del café (en caso de ácaros).
  • Engrosamiento de la piel del conducto en casos crónicos.

Es importante no intentar limpiar el oído con bastoncillos ni introducir ningún objeto para extraer la secreción. Esta práctica puede empujar los restos hacia zonas más profundas y agravar la situación.

Síntomas de otitis media e interna: señales de alarma

Cuando la infección avanza hacia el oído medio o interno, los síntomas se vuelven más graves y requieren atención veterinaria urgente:

  • Pérdida de audición o sordera parcial.
  • Problemas de equilibrio, tambaleante al caminar o caídas.
  • Movimientos involuntarios de los ojos (nistagmo).
  • Dolor intenso al comer o al intentar abrir la boca.
  • En casos severos, parálisis facial.

Estos signos indican que la inflamación ha comprometido estructuras más profundas. Cuanto antes se actúe, mayores son las posibilidades de recuperación completa sin secuelas permanentes.

Diagnóstico veterinario: cómo se identifica la otitis

Un diagnóstico preciso no solo confirma la presencia de otitis, sino que determina qué tipo de microorganismo la provoca y si hay complicaciones estructurales. Sin este paso, el tratamiento podría ser ineficaz o incluso contraproducente.

Exploración física y otoscopia

El veterinario comenzará con una exploración física completa del pabellón auricular y la parte externa del conducto. A continuación, utilizará un otoscopio, un instrumento con luz y lente de aumento, para visualizar el interior del canal auditivo y valorar el estado del tímpano.

En casos de otitis crónica con estenosis (estrechamiento del conducto), puede ser necesario sedar al animal para realizar una exploración completa sin causarle dolor ni estrés.

Citología del exudado

La citología otológica es una prueba básica e imprescindible. Consiste en recoger una muestra de la secreción del oído con un bastoncillo y extenderla sobre un portaobjetos. Al analizarla con microscopio, el veterinario puede identificar:

  • El tipo de microorganismo presente (bacterias, levaduras, ácaros).
  • La proporción de cada uno, lo que orienta el tratamiento.
  • La presencia de células inflamatorias que indican la intensidad de la respuesta del organismo.

Este análisis es rápido y suele realizarse en la propia consulta, especialmente en clínicas con laboratorio propio como Clínica Veterinaria Los Robles, donde los resultados están disponibles de forma inmediata.

Cultivo bacteriano y antibiograma

En infecciones crónicas o que no responden al tratamiento inicial, el veterinario puede solicitar un cultivo bacteriano con antibiograma. Esta prueba identifica con precisión la especie bacteriana responsable y determina qué antibióticos son efectivos contra ella.

Es especialmente relevante en casos donde hay sospecha de resistencias bacterianas, algo cada vez más frecuente con el uso inadecuado de antibióticos de amplio espectro.

Pruebas de imagen: radiología y ecografía

Cuando se sospecha de otitis media o se quiere valorar el estado del oído medio con mayor precisión, pueden emplearse pruebas de diagnóstico por imagen. La radiología digital permite detectar cambios en las bulas timpánicas, y la tomografía computarizada (TC) ofrece una visión tridimensional más detallada en casos complejos.

En la Clínica Veterinaria Los Robles disponen de equipos de radiología digital de alta resolución y ecografía, lo que permite obtener imágenes de calidad diagnóstica sin necesidad de derivar al paciente a otro centro.

Tratamiento de la otitis en perros: ¿cómo se cura?

El abordaje terapéutico de una infección auditiva en perros debe adaptarse siempre a la causa identificada, la zona afectada y la gravedad del proceso. No existe un tratamiento único válido para todos los casos.

Limpieza del oído como primer paso

Antes de aplicar cualquier medicación, es imprescindible limpiar el conducto auditivo para eliminar el exceso de cerumen, exudado y restos celulares. Esta limpieza se realiza con soluciones otológicas específicas, formuladas para disolver la cera sin irritar la mucosa.

Un oído limpio permite que los principios activos del tratamiento lleguen al tejido inflamado con mucha mayor eficacia. Sin este paso previo, la medicación puede quedar bloqueada por los residuos y su efecto se ve muy reducido.

Tratamiento farmacológico tópico

Las gotas otológicas con receta veterinaria son el pilar del tratamiento en la mayoría de los casos de otitis externa. Su composición varía según el agente causante:

  • Antifúngicas (con clotrimazol, miconazol o nistatina) para infecciones por levaduras.
  • Antibióticas (con gentamicina, polimixina B u otros) para infecciones bacterianas.
  • Antiparasitarias para la eliminación de ácaros.
  • Corticosteroides incluidos en muchas formulaciones para reducir la inflamación y el picor.

La duración del tratamiento varía entre 7 y 21 días, dependiendo de la gravedad. Es fundamental completar todo el ciclo aunque los síntomas mejoren antes, para evitar recaídas y resistencias.

Tratamiento sistémico: antibióticos y antiinflamatorios orales

En infecciones moderadas o graves, el tratamiento tópico puede no ser suficiente. El veterinario puede prescribir antibióticos sistémicos por vía oral para controlar la infección desde el interior, así como antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para aliviar el dolor.

Cuando la otitis es consecuencia de una alergia, el tratamiento debe incluir también el manejo de la enfermedad alérgica de base: dietas de exclusión, inmunoterapia o fármacos específicos como oclacitinib o lokivetmab.

Intervención quirúrgica en casos crónicos

Si la otitis se cronifica y provoca un engrosamiento severo del conducto auditivo (hiperplasia del epitelio), o si hay pólipos o tumores obstruyendo el canal, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

Los procedimientos más habituales son la ablación total del conducto auditivo (TECA) con osteotomía de la bula timpánica (LBO), o técnicas más conservadoras como la lateralización del conducto auditivo vertical (técnica de Zepp). Son cirugías complejas que requieren anestesia avanzada y un equipo especializado.

La Clínica Veterinaria Los Robles cuenta con quirófano equipado y protocolos de anestesia avanzada para afrontar este tipo de procedimientos con las máximas garantías de seguridad para el paciente.

Revisiones de seguimiento: imprescindibles para confirmar la curación

El tratamiento de la otitis no termina con la última dosis de medicación. Es absolutamente necesario acudir a una revisión veterinaria para confirmar mediante citología que la infección ha remitido por completo.

Suspender el tratamiento antes de tiempo o no realizar el control de seguimiento es una de las principales causas de recaída y de desarrollo de resistencias bacterianas. Si tienes alguna duda sobre cómo evoluciona tu perro, no esperes a la cita programada: consulta al veterinario cuanto antes.

Cómo limpiar los oídos de tu perro correctamente

La higiene auditiva regular es una de las herramientas más eficaces para prevenir las infecciones de oído. Sin embargo, hacerlo de forma incorrecta puede ser tan perjudicial como no hacerlo en absoluto.

Materiales que necesitas

Para una limpieza segura y efic

az, necesitarás los siguientes elementos:

  • Un limpiador otológico veterinario específico, nunca agua oxigenada, alcohol ni productos de uso humano.
  • Gasas o algodón sin pelusa para retirar el exceso de líquido y suciedad.
  • Buena iluminación para poder ver el interior del pabellón auricular.
  • Premios o snacks para que el perro asocie la limpieza con una experiencia positiva.

Nunca uses bastoncillos de algodón dentro del conducto auditivo. Aunque parecen útiles, lo único que consiguen es empujar la cera hacia zonas más profundas y aumentar el riesgo de lesión.

Paso a paso para limpiar el oído de tu perro en casa

  1. Sitúa al perro en una posición cómoda y tranquila, preferiblemente con ayuda de otra persona si el animal es nervioso o de gran tamaño.
  2. Dobla suavemente la oreja hacia atrás para exponer el conducto auditivo externo y observar si hay signos evidentes de inflamación, suciedad o secreción.
  3. Aplica el limpiador otológico directamente en el conducto auditivo, siguiendo la dosis indicada por el veterinario o la ficha del producto.
  4. Masajea suavemente la base de la oreja durante 20-30 segundos. Escucharás un sonido líquido característico: es normal y significa que el producto está disolviendo los residuos.
  5. Permite que el perro sacuda la cabeza. Este movimiento natural ayuda a expulsar el líquido y los restos hacia el exterior del canal.
  6. Retira el exceso con una gasa limpia, limpiando únicamente la parte visible del pabellón auricular, sin introducir los dedos en el conducto.

Si durante la limpieza observas que el perro reacciona con dolor, la secreción es abundante y de mal olor, o hay sangre, detente y acude al veterinario. Esos signos indican que hay una infección activa que necesita tratamiento profesional.

¿Con qué frecuencia deben limpiarse los oídos?

La frecuencia ideal varía según la raza y el estilo de vida del animal. Como norma general:

  • Perros con orejas erectas y canal auditivo abierto: una vez al mes es suficiente en la mayoría de los casos.
  • Perros con orejas caídas, pelo en el conducto o que nadan con frecuencia: cada 1-2 semanas, o según las indicaciones del veterinario.
  • Perros con historial de otitis recurrente: la pauta la marcará el especialista en función de cada caso concreto.

Una limpieza excesiva también puede ser perjudicial, ya que elimina la flora protectora natural del oído. Por eso es importante encontrar el equilibrio adecuado, idealmente con orientación veterinaria.

¿Se puede curar la otitis en perros en casa?

Es habitual que los propietarios busquen información sobre cómo curar la otitis en perros en casa o sobre remedios caseros para aliviar los síntomas. Es comprensible querer ayudar al animal de forma inmediata, especialmente si la consulta veterinaria no puede realizarse ese mismo día.

La otitis no tratada puede volverse crónica y muy dolorosa para tu perro. No esperes más: nuestro equipo veterinario en Los Robles está listo para evaluar a tu mascota y darte todas las respuestas que necesitas.

Lo que sí puedes hacer mientras esperas la cita

Si sospechas que tu perro tiene otitis pero aún no has podido acudir al veterinario, hay algunas medidas que pueden ayudar a no empeorar la situación:

  • Evitar que el perro se rasque compulsivamente el oído, ya que puede lesionarse. En estos casos, un collar isabelino puede ser útil de forma temporal.
  • No aplicar ningún producto sin prescripción veterinaria en el interior del oído.
  • Evitar mojar el oído hasta que se haya realizado la revisión.
  • Observar y anotar los síntomas para poder describírselos con precisión al veterinario.

Por qué los remedios caseros no son suficientes

Algunos propietarios recurren a otitis externa en perros remedios caseros como el aceite de coco, el vinagre diluido o el agua oxigenada. Aunque algunos de estos productos tienen propiedades antimicrobianas, ninguno está formulado para uso veterinario ni ha demostrado eficacia clínica para resolver una infección auditiva establecida.

El riesgo de usar estos productos sin diagnóstico es real: si el tímpano está perforado y se aplica cualquier líquido en el oído, las consecuencias pueden ser graves, incluyendo daño permanente al oído medio. Sin una valoración veterinaria previa, es imposible saber si el tímpano está íntegro.

Además, tratar los síntomas sin identificar la causa —bacteria, hongo, ácaro, alergia— puede enmascarar la infección y permitir que avance hacia zonas más profundas sin que el propietario lo perciba.

La otitis canina siempre requiere diagnóstico veterinario. Los remedios caseros pueden aliviar momentáneamente el malestar, pero no resuelven la causa subyacente ni garantizan la integridad del tímpano.

Prevención de la otitis canina: cómo proteger a tu perro

La buena noticia es que muchos episodios de otitis pueden evitarse con medidas preventivas sencillas y constantes. La prevención de la otitis canina no requiere grandes esfuerzos, pero sí regularidad y atención.

Higiene auditiva regular y correcta

Ya lo hemos visto en el apartado anterior: una limpieza periódica con productos otológicos adecuados es la primera línea de defensa. Establece una rutina adaptada a las necesidades de tu perro y mantenla en el tiempo.

Si no tienes claro cómo hacerlo o tu perro no lo tolera bien, pídele al veterinario que te lo muestre durante una consulta. En la Clínica Veterinaria Los Robles orientan a los propietarios sobre cómo incorporar esta práctica de forma segura y sin estrés para el animal.

Secado del oído tras el baño o la natación

La humedad residual dentro del canal auditivo es un factor desencadenante muy habitual de infecciones. Después de cada baño o sesión de natación, seca suavemente el pabellón auricular con una gasa o toalla, y si es necesario, aplica unas gotas de solución secante otológica.

En perros muy activos en el agua, el veterinario puede recomendar aplicar un limpiador preventivo de forma rutinaria después de cada inmersión para mantener el oído en condiciones óptimas.

Control del pelo en el canal auditivo

En razas con pelo abundante dentro del conducto auditivo, como el caniche o el bichón maltés, el veterinario o el peluquero canino especializado puede realizar un depilado o recorte del pelo auricular. Esto mejora la ventilación y reduce la acumulación de humedad y suciedad.

No se recomienda hacerlo en casa sin experiencia, ya que una maniobra incorrecta puede causar microlesiones que aumenten el riesgo de infección en lugar de reducirlo.

Revisiones veterinarias periódicas

Los chequeos regulares permiten detectar alteraciones en el oído antes de que se conviertan en un problema. Muchos cambios iniciales —ligero enrojecimiento, pequeño exceso de cerumen, presencia de ácaros en fases tempranas— pasan desapercibidos para el propietario pero son identificables durante una exploración veterinaria de rutina.

En razas predispuestas o perros con historial de otitis, se recomienda una revisión auditiva cada tres o cuatro meses, aunque el animal no presente síntomas aparentes.

Manejo de las alergias subyacentes

Si tu perro tiene otitis recurrentes, es fundamental investigar si hay una alergia como factor de base. El diagnóstico y control adecuado de la dermatitis atópica o la hipersensibilidad alimentaria puede reducir drásticamente la frecuencia de los episodios infecciosos.

El veterinario puede orientarte sobre dietas de exclusión, pruebas de alergia o tratamientos inmunomoduladores específicos que ayuden a mantener la enfermedad bajo control a largo plazo.

Antiparasitarios completos y regulares

Mantener al día las desparasitaciones internas y externas del perro también contribuye a prevenir la otitis por ácaros. Los tratamientos antiparasitarios modernos incluyen en muchos casos cobertura frente a Otodectes cynotis, aunque conviene confirmarlo con el veterinario según el producto utilizado.

Si en casa conviven perros y gatos, es importante tratar a todos los animales simultáneamente en caso de infestación, ya que los ácaros pueden transmitirse entre especies con facilidad.

Razas de perros con mayor riesgo de otitis

Aunque cualquier perro puede desarrollar una infección auditiva a lo largo de su vida, hay razas que presentan una predisposición anatómica o fisiológica significativamente mayor. Conocerlas ayuda a reforzar la prevención en los animales más vulnerables.

Razas con orejas caídas

Las orejas péndulas actúan como una cubierta que impide la ventilación natural del conducto auditivo. El calor y la humedad que se acumulan debajo crean el ambiente ideal para el desarrollo de bacterias y hongos. Las razas más afectadas son:

  • Cocker spaniel: una de las razas con mayor incidencia de otitis crónica.
  • Basset hound: sus orejas extremadamente largas agravan el problema.
  • Labrador retriever y golden retriever: especialmente si son aficionados al agua.
  • Beagle y spaniel bretón.

Razas con pelo en el conducto auditivo

El pelo dentro del canal retiene humedad y suciedad, dificultando la eliminación natural del cerumen. Las razas más afectadas incluyen:

  • Caniche (toy, miniatura y estándar).
  • Schnauzer.
  • Bichón maltés y bichón frisé.
  • Shih Tzu.

Razas con predisposición alérgica

Determinadas razas tienen una mayor tendencia a desarrollar dermatitis atópica, lo que eleva indirectamente el riesgo de otitis crónica:

  • West Highland White Terrier.
  • Bulldog francés y bulldog inglés.
  • Shar Pei.
  • Dálmata.

Si tienes uno de estos perros, habla con el veterinario para establecer un protocolo de prevención auditiva personalizado desde cachorro, antes de que aparezca el primer episodio de infección.

Conclusión

La otitis en perros es una de las afecciones más frecuentes en medicina veterinaria, pero también una de las que mejor responde al tratamiento cuando se actúa a tiempo. Reconocer los síntomas de una infección de oído en perros —rascado persistente, sacudidas de cabeza, secreción o mal olor— y acudir al veterinario sin demora es el paso más importante que puedes dar como propietario.

El tratamiento correcto depende siempre del diagnóstico preciso: no todas las otitis son iguales ni responden a los mismos fármacos. Automedicar al animal o recurrir a remedios caseros sin valoración previa puede agravar el problema y dificultar la recuperación.

La prevención es posible y eficaz. Una higiene auditiva regular, el control de las alergias, el secado del oído tras los baños y las revisiones periódicas son las mejores herramientas para que tu perro disfrute de una vida sin molestias auditivas.

Contacta con Clínica Veterinaria Los Robles, expertos en salud canina en Santander

La Clínica Veterinaria Los Robles es un centro médico especializado exclusivamente en el cuidado integral de perros y gatos, ubicado en Santander, Cantabria. Con más de 25 años de experiencia en el sector de la salud animal, ofrece una atención médica completa que abarca desde la medicina preventiva y planes de salud hasta intervenciones quirúrgicas complejas. Su cartera de servicios incluye medicina canina y felina, odontología veterinaria, oncología animal, vacunación, identificación con microchip y pasaporte europeo, además de packs especiales para cachorros. Para garantizar diagnósticos rápidos y tratamientos precisos, cuenta con instalaciones de vanguardia: laboratorio propio para analíticas inmediatas, quirófano con anestesia avanzada y área de diagnóstico por imagen con ecografías y radiología digital de alta resolución. La combinación de tecnología médica avanzada con un trato cercano, empático y transparente es su seña de identidad más reconocida en Cantabria.

Si tu perro muestra señales de molestia en los oídos o simplemente quieres establecer un protocolo preventivo personalizado, en la Clínica Veterinaria Los Robles estarán encantados de ayudarte. No esperes a que la infección avance: contacta hoy mismo y deja la salud auditiva de tu mascota en manos de un equipo que tratará a tu animal con el mismo cuidado y cariño que recibe en casa.

Preguntas Frecuentes sobre síntomas y tratamiento de otitis en perros

¿Tienes dudas sobre los síntomas que presenta tu perro? Contáctanos y un especialista de Clínica Veterinaria Los Robles te orientará sin compromiso sobre el estado de salud de sus oídos.

¿Cuáles son los síntomas más comunes de la otitis en perros?+
Los síntomas más frecuentes incluyen rascado constante de las orejas, sacudidas de cabeza, enrojecimiento e inflamación del canal auditivo y mal olor. También pueden aparecer secreciones oscuras o amarillentas, dolor al tocar la zona y, en casos graves, pérdida de equilibrio.
¿Qué debo hacer si creo que mi perro tiene otitis?+
Lo más importante es acudir al veterinario lo antes posible para obtener un diagnóstico correcto, ya que la otitis puede tener distintas causas (bacteriana, fúngica o parasitaria) y cada una requiere un tratamiento diferente. No apliques ningún producto sin prescripción veterinaria, ya que podrías empeorar la situación.
¿Cuál es el tratamiento habitual para la otitis en perros?+
El tratamiento depende de la causa: para infecciones bacterianas se usan antibióticos tópicos u orales, mientras que las fúngicas se tratan con antifúngicos. En todos los casos, el veterinario suele recomendar una limpieza regular del oído con soluciones específicas y, si hay inflamación severa, puede añadir corticoides para aliviar el dolor.
¿Cuánto tiempo tarda en curarse la otitis en un perro?+
La duración del tratamiento varía según la gravedad y el tipo de otitis, pero en casos leves puede resolverse en una o dos semanas. Las otitis crónicas o recurrentes pueden requerir tratamientos más prolongados y controles veterinarios periódicos para evitar recaídas.
¿Cómo puedo prevenir la otitis en mi perro?+
La prevención principal consiste en limpiar las orejas de tu perro de forma regular con productos recomendados por el veterinario, especialmente en razas con orejas caídas o perros que nadan con frecuencia. También es importante secar bien las orejas tras el baño, controlar posibles alergias y realizar revisiones veterinarias periódicas.